El té
Publicado el 23-02-2023 por Magianatural

El té y sus propiedades
¿Cómo es el té?
Lo que nosotros conocemos por té es que es una planta o arbusto originaria de China pudiendo llegar hasta ser un árbol, cuyo nombre científico es Camellia Sinensis. De hojas verdes perennes, ovaladas, puntiagudas y dentadas, de seis a ocho centímetros de largo y tres de ancho. Tiene flores blancas y fruto con tres semillas negruzcas.
De ella se cosechan las hojas, a las que se aplica un proceso de arrollado, secado o tostado ligero dentro de una exhaustiva elaboración. Una vez acabado, es envasado para su conservación y el disfrute de una buena infusión.
El té inicialmente se tomaba como planta medicinal, aunque con los años, fue adquiriendo valor social hasta convertirse en parte de las costumbres y cultura de sus habitantes.
Actualmente el té, con sus propiedades antioxidantes se ha convertido en una bebida muy popular por su sabor y sus propiedades, siendo la segunda bebida más consumida del mundo después del agua.

¿Qué beneficios tiene?
El té es una de las bebidas más estudiadas por su relación con la salud, por contener antioxidantes, flavonoides, catequinas y polifenoles. Estas sustancias se investigan por su posible efecto antiinflamatorio y protector.
A lo largo de la historia se le han atribuido muchísimas virtudes, como bebida digestiva, reconfortante y estimulante. ¡Vaya tela!
Un gran análisis de 2024, con casi dos millones de personas, observó que quienes tomaban entre una taza y media y dos al día tenían menos mortalidad que quienes no tomaban té, entre un 8 y un 14% menos según la causa, general, del corazón o por cáncer.
El té contiene L-teanina, un aminoácido que se estudia por su relación con un estado de calma y atención, parecido al que buscan quienes practican meditación.
Son estudios de observación, que muestran una relación y no una prueba definitiva, porque también influyen otros hábitos. Aun así, todos apuntan en la misma dirección, el té tomado con regularidad puede contribuir a prevenir, nunca a curar.
Todas las variedades de la planta del té comparten los mismos componentes y se distinguen por su concentración, que depende de cómo se elabora cada una.
Vamos a verlo un poco más de cerca.

Es un estimulante suave.
Una taza de té suele tener aproximadamente la mitad de cafeína que una de café, pero aun así conviene tomarlo con moderación, sobre todo por la tarde o la noche. Embarazadas y personas sensibles a la cafeína deben moderar su consumo. El matcha (té verde japonés en polvo) es la presentación con más cafeína, porque se toma la hoja entera.
Es rico en antioxidantes.
Destaca por un grupo de sustancias con gran capacidad antioxidante que acaparan cada vez más atención en los estudios científicos, los polifenoles. Entre ellos están las catequinas, responsables de su sabor genuino. La más abundante es la EGCG o epigalocatequina-3-galato.
La EGCG es una de las sustancias antioxidantes más estudiadas de la naturaleza y es objeto de numerosas investigaciones.
Por eso el té es un buen complemento de una alimentación variada, rica en frutas y verduras.
Cerebro, atención y memoria.
La cafeína favorece el estado de alerta y, en el té, va acompañada de L-teanina, por eso mucha gente nota una energía más tranquila que con un café expreso. Además, un análisis de 2023 con más de 400.000 personas asoció tomar té a diario con menos riesgo de demencia con los años, aunque sus autores piden más estudios para confirmarlo.
Hay estudios que analizan si sus catequinas y su cafeína influyen en el gasto de energía del cuerpo, pero los efectos son pequeños y no siempre coinciden, así que el té no es un producto para adelgazar.
Como otras bebidas con cafeína, tiene un suave efecto diurético, y además ayuda a mantenerse bien hidratado a lo largo del día. Muchas personas lo toman para empezar el día o retomar la actividad, por su cafeína suave.
Corazón y circulación.
En ensayos clínicos con té verde tomado durante varias semanas, la tensión arterial bajó ligeramente, unos 2 mmHg la máxima, y también el colesterol LDL, el llamado colesterol malo. Es una ayuda pequeña que suma junto a una dieta sana y ejercicio, pero no sustituye a ningún tratamiento médico.
Azúcar en sangre.
Un análisis de 16 estudios con más de medio millón de personas observó que quienes tomaban tres o más tazas al día tenían algo menos de riesgo de diabetes tipo 2, entre un 7 y un 15% según la cantidad. Eso sí, tomado sin azúcar.
Sin azúcar, el té casi no tiene calorías, y por eso es una buena alternativa a los refrescos y bebidas azucaradas.
Y si lo prefieres sin cafeína…
…tienes el rooibos y las infusiones de plantas, que puedes tomar a cualquier hora del día.
¿Qué contiene el té?
Los componentes más conocidos y los más apreciados por su efecto, son sin duda las bases xánticas, la principal de las cuales es la cafeína, aunque también contiene teofilina y teobromina. Contiene derivados polifenólicos, como los flavonoides miricetina, quercetina, kaempferol y taninos catéquicos.
Una taza de té contiene también pequeñas cantidades de minerales, como potasio, magnesio, manganeso, cinc, hierro, calcio y flúor.
Los tés menos oxidados, como el té verde y el blanco, son los que conservan más catequinas.
La cafeína constituye aproximadamente el 3% del peso seco del té, que se traduce en entre 30 mg y 90 mg por taza de 250 ml, dependiendo del tipo, marca y método de elaboración.
La astringencia en el té se puede atribuir a la presencia de polifenoles. Estos son los compuestos más abundantes en las hojas de té, que componen el 30-40% de su composición.
También contiene pequeñas cantidades de teobromina y teofilina, que son estimulantes y xantinas similares a la cafeína.

Contiene sales minerales como sodio, potasio y níquel. También contiene hierro, cobre, silicio, aluminio, magnesio, fósforo y calcio, aunque algunas de ellas pierden su solubilidad con el envejecimiento de las hojas.
Como bebida no azucarada carece de calorías y no contiene proteínas, grasas ni carbohidratos.
Variedades de té
Hoy día existen muchas variedades de té pero vamos a repasar las más importantes de las cuales se hacen infinitas y ricas mezclas que puedes encontrar en nuestra tienda.

Té blanco
El caso del té blanco es totalmente diferente al del resto de tés, aunque proviene de la misma planta, la Camellia Sinensis. Este té es el menos procesado siendo el sol el primer influyente sobre el resultado final. Para su elaboración se utilizan las hojas más jóvenes de la planta, incluidos los brotes, de los que se obtiene el té más fino y delicado.
Es de los tés con más antioxidantes y su cafeína varía según la clase concreta de té blanco y la preparación, normalmente entre 15 y 40 mg por taza (una taza de café tiene unos 80 a 100 mg).
Es un té fino y delicado, absorbe fácilmente los sabores con los que se mezcla dando lugar a una bebida ligera y deliciosa.
Se produce principalmente en China, aunque también otros países como Vietnam o la India.
Para prepararlo correctamente deberemos calentar el agua hasta unos 80ºC aproximadamente, a continuación añadir las hojas de té y dejar infusionar entre 1 minuto y medio y 2 minutos.
Té verde
Este tipo de té es de los más consumidos actualmente en todo el mundo y desde hace más de 4500 años en China, siendo muy bien valorado por investigaciones científicas de las universidades más prestigiosas.
El té verde es muy rico en antioxidantes, contiene pequeñas cantidades de vitaminas y minerales. Por norma general, posee menos cafeína que un té negro y su facilidad para ser combinado con diferentes ingredientes lo hacen ideal para disfrutar de tés aromatizados.
El té verde para algunos es el más refrescante, combinando muy bien con cítricos y frutas. De todas las variedades, a excepción del blanco, es el té con el proceso de oxidación más corto, conteniendo entre 20 y 45 mg de cafeína por taza (una taza de café, unos 80 a 100 mg).
Hoy en día países como China o Japón concentran la mayor producción de té verde del mundo, seguidos por la India.
Rooibos
El té rooibos o té de arbusto rojo es originario de Sudáfrica, no proviene de la planta Camellia Sinensis, ni lleva cafeína o teína, y se obtiene de otra planta, el Aspalathus linearis. Al no tener excitantes, es ideal para todo tipo de personas, también por la noche.
La calidad del producto final se reconoce por su color rojo brillante, recolectando solo los finos brotes del arbusto para mejor calidad e infusión. Se comercializa solo o mezclado con una gran variedad para un mejor disfrute.
Té Pu Erh
Conocido popularmente como té rojo, el Pu Erh es uno de los tipos de tés más consumidos. Se elabora con hojas de una variedad de hoja grande de la planta del té y se produce en la provincia de Yunnan en China, en Pu Erh, de donde adopta el nombre. Este tipo de té es fermentado durante largos periodos de tiempo. A mayor cantidad de tiempo de un Pu Erh, es más apreciado, pero también encarece su precio.
Dicen del té Pu Erh que es un extraordinario tesoro de la naturaleza. Debido a su proceso de fermentación especial, se diferencia tanto de los tés verdes clásicos como de los tés negros.
A diferencia de la mayoría de tés verdes y negros, gana con el tiempo en calidad y aroma. Los de maduración tradicional se dejan envejecer durante años.
Las principales características son su aroma especiado y terroso y el color rojizo de la infusión. Tiempo atrás, solo estaba reservado a los emperadores chinos, de ahí el sobrenombre de “Té del emperador”. Todavía, la medicina tradicional china se sirve de sus propiedades saludables. Es decir, equilibra el Yin y el Yang del cuerpo.
Té negro
Por norma general el té negro es el idóneo para desayunar por su alto contenido en cafeína, pudiéndose mezclar perfectamente con leche. También es un buen inicio para aquellas personas que están acostumbradas a tomar café por sus efectos estimulantes y desean pasarse al té. Contiene aproximadamente entre 40 y 70 mg de cafeína por taza (una taza de café, unos 80 a 100 mg).
Té Oolong
Té Oolong o azul se encuentra a medio camino entre un té verde y negro. Tiene su propia categoría de té, presentando una forma más peculiar respecto otros tés, pudiéndose encontrar enrollado o en hojas encrespadas, la cual afecta a su sabor. Es por esto que un Oolong guarda infinidad de posibilidades y su elaboración se convierte en todo un arte, pues cada productor aplica un tiempo de fermentación, así como un enrollado diferente.
Un Oolong puro de calidad permite estar tomando té toda la tarde.
Este tipo de té suele contener menos cafeína que uno negro. Una de las propiedades por la que es usado tradicionalmente es por sus efectos digestivos, siendo ideal para después de las comidas copiosas y para ayudar a favorecer la digestión. También es idóneo para tomar con hielo.
Su sabor es intermedio entre el dulzor del verde y amargo del negro. El Oolong puro tiene un ligero sabor natural a nuez.
Contiene entre 30 y 50 mg de teína por taza (una taza de café, unos 80 a 100 mg).

El té como ritual
Además de una bebida, el té ha acompañado durante siglos la meditación y los rituales de muchas culturas. En la tradición esotérica cada variedad se asocia a una energía e intención, y prepararlo con calma convierte una simple taza en un pequeño momento para ti.
- Té blanco, claridad y nuevos comienzos.
- Té verde, armonía y equilibrio emocional.
- Té azul u oolong, serenidad para tomar decisiones.
- Té negro, fuerza, protección y arraigo.
- Té rojo o pu-erh, cerrar ciclos y transformación.
Para tomarlo como ritual, elige el té según lo que necesites, prepáralo sin prisas y, mientras reposa, respira hondo y piensa en tu intención. Al beberlo puedes repetir una frase sencilla, como «hoy me abro a lo que necesito» o «libero lo que ya no me sirve».
Hay quien sigue también las fases de la luna, té blanco en luna nueva para sembrar intenciones, verde en cuarto creciente para impulsar lo que empieza, rojo en luna llena para celebrar lo logrado y negro en cuarto menguante para soltar y protegerse.
¡Vamos a probarlo!
Una vez repasada la historia, propiedades y variedades, solo nos queda probar esta deliciosa bebida, pero aunque hoy día todo el mundo sabe hacer más o menos una taza de té, existe una forma clásica y metódica para sacarle el máximo provecho a esta planta.
Cómo preparar el té según expertos.
- La forma clásica de preparar el té verde es hervir el agua y dejarla enfriar unos minutos hasta que la temperatura baje a 70-80 ºC.
- El agua no puede ser del grifo, pues el cloro y otros elementos afectarían a su sabor y propiedades. La más indicada es la mineral natural pobre en sodio y calcio.
- La tetera se calienta antes de echar el agua en ella para que no reduzca bruscamente la temperatura.
- La dosis de té es de una cucharadita rasa, unos 2 g por taza.
- La mayoría de variedades deben reposar de 2 a 3 minutos. Durante este tiempo podremos observar cómo las hojas se despliegan y liberan las benéficas y sabrosas sustancias que contienen.
- Luego se pasa por un filtro (mejor de tela que metálico) y el té ya estará preparado. Si se desea y dependiendo del gusto, se puede añadir un poco de azúcar, leche, miel o sacarina, aunque no es necesario.
Ahora que hemos recordado esta saludable bebida es el momento de tomarla, ¡Anímaté! Saludos de Magianatural.




